Peligro en Hysilonia

Habián transcurrido treinta mil quarkios desde mi salida al protoespacio sin mayor novedad que el tedio de la bulla irreverente del silencio, adormecido por las sensaciones que poco a poco empecé a descubrir en este magnífico viaje, no me percaté que la rutina escondía una posible colisión en una de las lunas Hysilonia.

Era un quarkio como cualquier otro cuando sentí la contracción de mi nave, primero una y luego otra más fuerte. Miré mis controles e hice un escaneo de los sistemas orgánicos de la nave, al parecer y sin que los ingenieros omicron se hayan dado cuenta, todo el aparato había sido objeto de un empleo inadecuado sujeto a agresiones del clima protosideral y tormentas sostenidas de meteoritos, que los ingenieros llamaban coloquialmente "pachangueros", que mellaron en la estructura de la nave.

Luces rojas en los instrumentos tintineaban a mi alrededor con una alarma en letras grandes que anunciaban un posible alunizaje forsozo y un aborto de la misión ... ello significaba sencillamente mi muerte.

Inmediatamente remití instrucciones al cerebro electrónico de la nave, mantenimiento de la verticalidad del módulo a cualquier costo, al parecer una pérdida y trasboque constante de combustible era otra causa de no poder vencer la fuerza de gravedad de una de las lunas que me atraía inexorablemente hacia abajo, si, hacia su mismo centro de gravedad.

Estaba todo hecho y solo restaba esperar, me acurruqué y dormí con temor pero soñé sin imágen alguna y en ese sueño sentí amor, mucho amor, rebosaba de amor ... ahí comprendí que mientras haya ello nada puede pasarme ...

Comments

Popular posts from this blog

La voz ...

La misión ...